SLEEPWALKER
Escena III
Abrió los ojos lentamente, al sentir una cálida sensación en sus ojos. El sol asomaba sus rayos por entre las cortinas blancas, despertando al reciente Maestro de su descanso ; la extraña noche había terminado y ya era hora de que se levantara y comenzara las actividades del día... Pero antes que empezara a moverse y estirarse, sintió un molesto calambre en su espalda y una opresión extra en su mano derecha. Fue entonces cuando desvió su mirada del techo y comprendió que había dormido sentado, en una habitación que no era la suya, su mano era apresada por las de la chica pelirroja que dormía sonriente y cómoda en la cama. Él sonrió con ternura y delicadamente deslizó su mano, hasta liberarla de las de ella...
- Lo siento, Misty... Pero la necesito para irme... - Se burló, arqueando su espalda haciendo que cada vértebra de su columna se acomodara en su correspondiente lugar. - Vaya, que manera tan incómoda de dormir ! - Se quejó, levantándose de su lugar.
- Nadie te obligó a quedarte. - Sorprendido por la voz que no pensó que escucharía hasta dentro de unas horas, giró a ver a su amiga, quien con sus verde-azulados ojos entreabiertos lo observaba sonriente desde su posición en la cama.
- E..ee.. No... Bueno en realidad sí... Pero... - Estaba nervioso, no podía haber mayor obviedad en sus acciones y palabras. Misty rió sentándose en su lugar, jugando con un mechón de cabello anaranjado que caía sobre su hombro derecho.
- Está bien, Ash... Puedo imaginar que pasó... -
- ¿Ah si ? ¿Puedes ? -
- Claro que puedo... Sonambulismo, ¿No es así ? - Solo se limitó a asentir con la cabeza, esperando que ella prosiguiera con una mayor explicación. - No sé hace cuanto tiempo que hago eso por las noches... Sé que puede asustar con facilidad... -
- Bueno, no es normal que alguien entre en tu habitación y se acueste a tu lado. -
- Supongo que no, pero... - Lo miró con cierto aire seductor, soltando al fin su cabello. -Escuché todo lo que decías mientras dormía... -
- ¿Todo ? ¿Pero como... ? -
- No lo sé... De todas formas... - Ella se levantó completamente, deslizando los cobertores que tan amablemente, Ash había usado para mantenerla abrigada en la noche y caminó los dos pasos que la distanciaban del joven - Gracias por cuidarme, Ash... No sabes lo importante que es para mí que tú... - Se sonrojó levemente antes de continuar su frase, parecía dubitativa e insegura, pero en sus ojos podía descifrarse la determinación de seguir... - Es importante saber que te importo, Ash... -
- Misty, claro que me importas, ¿Porque piensas que no sería así ? -
- Porque nunca me has prestado atención. Porque no me llamaste ni una vez mientras estuve en el gimnasio... sola... - Bajó la mirada al suelo, pretendiendo ocultar la triste y solitaria expresión, que luchaba por mantenerse entre sus facciones.
- Lo siento... Pero no podía llamarte, lo pensé tantas veces... pero no podía... -
- ¿Porque no ? -
- No lo sé... Tenía miedo, supongo... Pero no tengo miedo ahora... - Frunció el ceño, apartando todo miedo y duda. Miró fijamente a los ojos de la chica, inclinándose hacia adelante y extendiendo su mano al rostro de ella. - Misty... Yo... -
... Otra vez despertó. Interrumpiendo su sueño tan parecido al anterior. Los rayos del sol iluminaban por completo la habitación, causa del inoportuno despertar de Ash. Gruñó entre dientes, estirándose hacia atrás en la silla, acomodando su adolorida espalda y finalmente comenzó a levantarse, estirar su piernas acalambradas, aspirar hondamente y refregar sus cansados ojos. Miró hacia la cama, donde Misty continuaba durmiendo y sonrió, antes de comenzar su marcha fuera de la habitación...
- Duermes como una piedra. Seguramente no tienes ni idea de que estuve aquí... - Cerró la puerta tras de sí, antes de mirar el reloj en su muñeca ; las 09 :30. -¿Cómo pude dormir tanto en una posición tan incómoda ?...... Eso no importa ahora, Muero de hambre ! ! -