viernes, 21 de septiembre de 2007
Lost

Escena II

A pesar del tiempo pasado desde aquella noche, se veía envuelta en la misma circunstancia, tomando la misma decisión, se odiaba por ello ¿Porqué no podía ser egoísta?¿Porqué aceptaba la felicidad de los además antes que la propia? Salió de la habitación de huéspedes, reteniendo el impulso de llorar, sabiendo que una sola lágrima podría confundir aún más a su visitante perturbado. Sabía lo de que debía hacer, sabía que ese no era el lugar de Ash, por más que ella deseaba que lo fuera, su vida estaba ligada a la de May y era responsabilidad suya la de guiarlo nuevamente hacia su novia, que lo esperaba tan paciente y agónicamente como ella misma.
Cruzó el pasillo, dando hondos suspiros y bajó las escaleras en cámara lenta, mirando con recelo al teléfono, adelantándose a la voz gélida que le respondería del otro lado de la línea. Al llegar al aparato, marcó los números lentamente, hasta que el tono de espera llegó a sus oídos, su sonido agudo haciéndose cada vez más largo, produciendo eco en su mente que aún dudaba...

-¿Hola? – Atendieron del otro lado. Misty retuvo el aire inconcientemente, paralizada. -¿Hola? – Sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas. El corazón amenazaba con salirse de su pecho con un galope veloz y desenfrenado -¿Quién es? ¿Hola? –
-Señora... Ketchum... – Salió, al fin, de sus labio, palabras quebradas, agudas. Su mano temblaba, perdiendo firmeza en el tuvo, pero ella tuvo el suficiente control para que el mismo no cayera al suelo. –Soy... Misty... –
-Ah. – Contestó fríamente, luego de una pausa breve -¿Qué quieres?
-Volvió. – Suspiró, sabiendo que no habría conversación de cortesía con ella –Ash está aquí. –
-¿Qué? Estás bromeando! ¿Te parece divertido?
-No, Señora Ketchum, es verdad. – Replicó, hablando rápidamente, temiendo que la mujer acabara no creyéndole –Lo llevaré a Pueblo Paleta. – Del otro lado la mujer mayor pareció pensarlo. Un silencio demasiado largo y tenso intervino en la línea, la Líder de Cd. Celeste creyó que lloraría de los nervios, pero se mantuvo tan entera como pudo.
-No. – Sentenció firmemente, al fin, luego de algunos minutos. –Iremos a buscarlo. Tengo que verlo. –
-Señora Ketchum... Él no es el mismo que... –
-¿Gracias a quien será?
-No me diga eso. –
-Si esto es una broma, Misty....
-No lo es! Le juro que no lo es! Ash está aquí. –
-Entonces iremos. No quiero que se quede contigo.
-Él quiere quedarse conmigo. – Pensó, pero lo retuvo, mordiéndose fuertemente el labio inferior. –Déjeme que lo lleve. Por favor. –

Delia permaneció en silencio, una pausa agónica que aumentó los nervios de la joven, quien ya no tenía energías para detener las lágrimas que quemaban sus ojos con intensidad. Esa mujer, que en algún momento había sido como una madre para ella, se comportaba duramente, acusándola constantemente, culpándola hasta en sus sueños. Misty necesitaba, aunque fuera una fracción mínima del cariño que alguna vez la madre de Ash tuvo hacia ella.

-¿Cómo está él? – Su voz abandonó por ese breve instante su tono agrio para dejar oír un poco su preocupación. Misty lo pensó detenidamente antes de contestar.
-Físicamente está bien... – Dijo dudosa, tampoco estaba segura de ello –Pero... su memoria... No recuerda nada... – Solo un grito ahogado se oyó del otro lado. La líder cerro los ojos, al pensar que tampoco había escogido una buena manera de contárselo.
-¿Lo llevaste a un doctor?
-No. –
-¿Porqué no?
-No lo llevé porque él se quedará en Pueblo Paleta. No sería bueno que lo revise más de un médico, en un asunto tan delicado. Supongo que allí habrá alguno que lo haya atendido desde niño... o que al menos conozca su historial. –
-Pues, sí...
-Llegaremos en tres días. –
-¿Tanto tiempo? Pero que...
-No quiero un viaje traumático. Ash necesita contención. –
-¿Y tú se la darás?
-Vino a pedirla aquí. – Estaba siendo irreverente y lo sabía. Esta vez los nervios escogieron guiarla en otra dirección, lejana a ese pánico inicial que la había hecho actuar tan frágil y temerosa. En ese momento estaba dispuesta a pelearse con quien fuera por proteger lo que ella creía que era mejor para Ash.
-De acuerdo, Misty. Los estaré esperando.
-Adiós, Señora Ketchum. –
-Misty.... – Estaba por colgar cuando la escuchó. Se sorprendió que quisiera agregar algo más, además, reconoció un tono diferente de voz, uno parecido al que ella extrañaba tanto. –Gracias. –
-De nada... -
Publicado por amber-mist @ 3:26  | Lost
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